SORPRESA

O no sorpresa en las elecciones del R.C.N. de Valencia, si bien tenían algo en común las dos únicas candidaturas que concurrieron en última instancia a las elecciones para gestionar la difícil situación y el futuro del RCNV, esta era la manifiesta voluntad de hacer “cosas” para salir de esta situación.

Los perfiles de las candidaturas eran bien distintos, solo había que ver la estética de sus imágenes en carteles y programas de mano, por un lado el diseño y apariencia de organización  y de otro la improvisación y la voluntad, que siempre hay que presumirles como el valor, y un mensaje de cercanía.

Durante la campaña saltó la polémica, la primera acusó a la segunda de plagio de programas de candidaturas de otros clubes y se ocuparon con eficacia de que se difundiera esta cuestión, haciéndose eco la prensa y corriendo como la pólvora en los medios sociales.
La defensa de la segunda fue muy inteligente, sincera y hábil: hemos copiado lo que hacían bien los demás.

Y como última diferencia, la primera con miembros, en principio, muy cualificados y precedidos de curriculums fantásticos, nada discutibles “pero” con respaldos en la sombra y digo en la sombra porque parece ser y se confirma, que con reuniones fuera de la visibilidad pública. Muchos socios no entendieron porque estas personas no formaban parte de esa candidatura, si colaboraron en su organización, programa y estrategia. Y la segunda con trabajo a pie de obra o a pie de pantalán quizás más cercano a un mayor porcentaje de socios.

Pues bien gano la segunda y yo quiero desearles hoy toda la suerte del mundo porque, además de hacer bien las cosas, necesitarán mucha suerte.

Ah y vosotros tened cuidado ahí fuera